En el marco del 54° Congreso Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite, Fedepalma, Cenipalma y la Corporación APSColombia entregaron el V Reconocimiento a la Sostenibilidad Palmera, una iniciativa que exalta las mejores experiencias ambientales, sociales y productivas desarrolladas por palmicultores, empresas y fundaciones de la agroindustria colombiana.
La quinta edición del reconocimiento recibió más de 20 proyectos provenientes de las diferentes zonas palmeras del país, reflejando el compromiso del sector con la conservación de los recursos naturales, la generación de bienestar para las comunidades y la construcción de una agroindustria cada vez más sostenible.
La revisión y preselección de las iniciativas fue realizada por CECODES, mientras que la evaluación final estuvo a cargo de un jurado experto en sostenibilidad, que tuvo en cuenta criterios como los impactos positivos generados sobre el ambiente y los grupos de interés, así como la creatividad y capacidad de innovación para resolver desafíos sociales y ambientales.
Productores que lideran desde el territorio
En la categoría de cultivadores de pequeña escala, dirigida a productores con hasta 20 hectáreas, el segundo lugar fue otorgado a Ramiro Antonio Barrera García, del municipio de Puerto Wilches, Santander, por su proyecto de restauración de la ribera del río Sogamoso mediante la implementación de especies nativas y corredores de biodiversidad que conectan los cultivos con los ecosistemas naturales.
El primer lugar fue para Mariela Mendoza Sanabria, de la Zona Central, por su iniciativa “Regenerar para producir: liderazgo sostenible y economía circular en el cultivo de palma”, un modelo que integra agricultura regenerativa, diversificación productiva, economía circular y conservación ambiental.
Empresas que convierten la sostenibilidad en resultados
En la modalidad ambiental de la categoría de mediana y gran escala, el segundo lugar fue para Palmas del Cesar con el proyecto “Manejo del Biogás: Un respiro para el planeta”, reconocido por sus resultados en la reducción de emisiones de
gases de efecto invernadero y el aprovechamiento integral de residuos y biomasa.
El primer lugar fue otorgado a Entrepalmas S.A.S. por su “Modelo Integral de Economía Circular y Descarbonización”, una iniciativa que permite gestionar el 100 % de los efluentes, biomasa y coproductos generados en la extracción de aceite de palma bajo un esquema de cero residuos y aprovechamiento total de recursos.
En la modalidad social, el segundo lugar fue para Hacienda La Cabaña con el proyecto “De la Palma al Cielo”, enfocado en la educación ambiental, la formación comunitaria y la promoción de prácticas responsables para fortalecer la sostenibilidad en los territorios palmeros.
El primer lugar fue para Palmas de Tumaco gracias a su iniciativa “Planeta Palmaco”, que promueve la educación ambiental y la transferencia de conocimiento a través de experiencias prácticas que involucran a estudiantes y comunidades en el cuidado de los recursos naturales.
Fundaciones que generan oportunidades
En la categoría de fundaciones, el jurado realizó una mención especial a la Fundación de Palmicultores del Catatumbo (FUNPALCAT) por su proyecto “Ecopalm Palmicultura Ecológica”, una iniciativa basada en principios de economía circular que promueve la educación ambiental, el aprovechamiento de residuos y la generación de valor social en las comunidades.
El segundo lugar fue para la Fundación Bajo el Palmar con su programa “Mujeres Productivas”, orientado al fortalecimiento del emprendimiento femenino y la autonomía económica de mujeres rurales del sur del Cesar.
El máximo reconocimiento de esta categoría fue para la Fundación Social Gremca por el proyecto “Semilleros de Innovación: Robótica para la palmicultura”, una iniciativa que promueve la formación en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) para estudiantes de instituciones educativas públicas del Cesar y Magdalena.
Más sostenibilidad para el sector
Durante la ceremonia también se reconoció a las empresas y núcleos palmeros que obtuvieron certificaciones en estándares internacionales de sostenibilidad y en APSColombia, la apuesta sectorial de Aceite de Palma Sostenible de Colombia. En 2025, el país alcanzó la certificación del 35 % de su producción de aceite de palma crudo, equivalente a 213.000 hectáreas certificadas y más de
25.000 hectáreas asociadas a áreas de alto valor de conservación.
Asimismo, Fedepalma destacó a Aceites Manuelita S.A. por obtener la certificación ISCC-CORSIA, convirtiéndose en la tercera empresa productora de
palma de aceite en el mundo en alcanzar este reconocimiento, considerado un hito para el desarrollo de combustibles sostenibles de aviación.
Con estos reconocimientos, el sector palmero colombiano reafirma que la sostenibilidad no es únicamente una meta, sino una realidad construida diariamente por productores, empresas y organizaciones comprometidas con el desarrollo económico, la conservación ambiental y el bienestar de las comunidades.
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