Talleres, jornadas de formación, campañas y actividades con comunidades hacen parte de las herramientas utilizadas por el DADSA para fortalecer la cultura ambiental en Santa Marta.
La protección del medio ambiente no depende únicamente de las acciones de vigilancia y control. También requiere ciudadanos informados, capaces de reconocer el valor de los ecosistemas y de incorporar prácticas responsables en su vida cotidiana. Bajo esta perspectiva, el Departamento Administrativo Distrital de Sostenibilidad Ambiental (DADSA) desarrolla acciones de educación y sensibilización ambiental en Santa Marta.
De acuerdo con la información publicada por el DADSA, estas acciones buscan promover la participación de la ciudadanía en temas relacionados con la conservación de los recursos naturales, el manejo adecuado de los residuos, la biodiversidad, el cambio climático y la sostenibilidad. La estrategia contempla actividades dirigidas a diferentes sectores de la población.
¿Cómo se realiza la educación ambiental?
Una de las herramientas utilizadas son los talleres de conocimiento del medio, mediante los cuales se abordan temas relacionados con el entorno y las prácticas que pueden contribuir a su protección. A estos se suman jornadas de formación en biodiversidad y capacitaciones específicas sobre diferentes problemáticas ambientales.
Las campañas de sensibilización constituyen otro componente de esta estrategia. En ellas se busca que la ciudadanía comprenda que acciones cotidianas como la adecuada disposición de los residuos, el ahorro de recursos y el cuidado de los ecosistemas tienen incidencia en la calidad ambiental de la ciudad.
El trabajo también se desarrolla mediante actividades con instituciones educativas y comunidades. En años anteriores, por ejemplo, el DADSA ha documentado experiencias de formación ambiental con estudiantes y otros actores sociales, incluyendo procesos relacionados con reciclaje, conservación de fauna y protección de los recursos naturales.
Un ejemplo de esta articulación fue el Servicio Social Ambiental desarrollado con el Colegio Divino Jesús, iniciativa en la que estudiantes de grado undécimo participaron en procesos relacionados con separación de residuos, uso eficiente del agua y mitigación del calentamiento global.
La educación ambiental también llega a los territorios. En una jornada realizada en la vereda Marquetalia, el DADSA llevó actividades de concientización y educación ambiental dirigidas a niños y niñas, además de material didáctico como parte de la oferta institucional.
Formación para proteger la biodiversidad
La biodiversidad ocupa un lugar central dentro de estas actividades. Santa Marta cuenta con una diversidad de ecosistemas que exige fortalecer el conocimiento ciudadano sobre la fauna, la flora y los recursos naturales. Por ello, las jornadas de formación buscan generar mayor conocimiento sobre el territorio y promover comportamientos orientados a su conservación.
El trabajo educativo también se relaciona con la protección de la fauna silvestre. El DADSA ha desarrollado jornadas de concientización en las que se aborda la importancia de proteger los animales silvestres y evitar su tenencia o tráfico ilegal.
La sostenibilidad también comienza en casa
La estrategia de educación ambiental parte de una idea sencilla, la protección del territorio también se construye a partir de las decisiones que toman diariamente los ciudadanos.
Separar correctamente los residuos, reducir el consumo innecesario, hacer un uso responsable del agua, proteger la biodiversidad y evitar prácticas que afecten los ecosistemas son acciones que pueden contribuir a disminuir los impactos ambientales.
Para el DADSA, la educación y la sensibilización hacen parte de una gestión ambiental que busca combinar el control institucional con la participación ciudadana. Su página oficial incluye entre sus acciones los talleres, las jornadas de biodiversidad, las campañas de sensibilización, la formación especializada y el diseño y publicación de material divulgativo.
En 2026, el DADSA continúa publicando actividades relacionadas con educación ambiental y trabajo comunitario. Entre ellas se encuentra una jornada reportada en agosto de este año, enfocada en fortalecer la educación ambiental y dignificar la labor de los recicladores en Santa Marta.
El desafío es que estos procesos de formación trasciendan las jornadas puntuales y se conviertan en hábitos permanentes. En una ciudad con una importante riqueza natural, educar para cuidar el ambiente significa también formar ciudadanos capaces de reconocer que la conservación del territorio es una responsabilidad compartida.
Porque la sostenibilidad no comienza únicamente en una institución, también comienza con cada decisión que una persona toma frente al agua, los residuos, los animales, la biodiversidad y los espacios
También te puede interesar: Air-e Intervenida detecta casos de hurto de energía en locales comerciales de Barranquilla y municipios de Magdalena






